"Europa no demostrará ni mostrará ninguna preferencia ni atemorizará ni condicionará el resultado electoral, diciendo si gana éste o gane aquel haré o dejaré de hacer", declaró el presidente del PE, en la Asamblea Nacional de Nicaragua.
"En eso, no nos comportamos como otros países que probablemente tienen una larga tradición de injerencia, que Europa no desea practicar, porque no está en sus valores", agregó.
Borrell, se reunió con el presidente nicaragüense, Enrique Bolaños, y ofreció declaraciones sobre el proceso electoral nicaragüense después de reunirse con el vicepresidente de la Asamblea Nacional, el sandinista René Núñez. "Quién debe gobernar su país, es un problema que sólo les afecta a ustedes", reafirmó.
Además, se solicitó que Israel proporcione a la ONU el mapa de zonas minadas en Líbano para que se puedan desactivar los explosivos.
Varios diplomáticos admitieron que ni Israel ni Líbano estarán completamente satisfechos con la resolución, pero enfatizaron que era un primer paso importante. En Jerusalén, el primer ministro israelí Ehud Olmert aceptó el acuerdo de alto el fuego y le informó a Estados Unidos acerca de su decisión, en una jornada dramática que también incluyó una amenaza para ampliar la ofensiva terrestre.
Olmert recomendará que su gobierno apruebe el acuerdo en su próxima reunión mañana domingo, dijo Guideón Meir, funcionario de la cancillería israelí.
Un funcionario estadounidense dijio que el primer ministro libanés Fuad Siniora le había asegurado a Rice que Líbano respalda el texto. Por otro lado, el vocero de la Casa Blanca Tony Snow, precisó a la cadena Fox News que las fuerzas de Estados Unidos participarán tentativamente en las fuerzas de paz.
Informó que el presidente George W. Bush avalaría esta acción, pero recalcó que aún faltan detalles por aclarar en una segunda resolución.