La sonda Ulises, un proyecto conjunto de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA), quedó a la deriva al concluir finalmente su misión de 18 años por el cosmos, informó el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la agencia estadounidense.
La sonda se convirtió en una nave sin destino tras vagar durante casi dos décadas por regiones nunca antes exploradas del espacio.
Según JPL, la antena de la sonda recibió la orden final emitida desde sus controles en la Tierra a las 20:09 GMT del sábado y, como resultado, los contactos quedaron interrumpidos para siempre.
La nave fue lanzada a una órbita solar desde el transbordador Discovery el 6 de octubre de 1990 con un lapso de vida útil calculado en un máximo de cinco años.
Pero duró casi cuatro veces más de lo que se esperaba y durante 18 años recogió información sobre la heliosfera y el viento solar.
"Esta ha sido una empresa científica notable", manifestó Richard Marsden, director de la misión y científico de la ESA, en declaraciones citadas por el JPL.
"Habíamos calculado que Ulises no sobreviviría más allá de julio del año pasado. Pero la nave continuó sorprendiéndonos y trabajó un año más.