Fidel Castro ha sido un hombre enigmático, capaz de sortear los sinsabores de una vida combativa. Ahora afronta lo que podría ser su última batalla para morir tranquilo: mantener viva la revolución.
Ni sus enemigos ni la caída del bloque soviético ni las crisis del régimen, han sido capaces de doblegar su pensamiento comunista.
Castro hizo crecer en la isla la educación, el deporte y la medicina, al punto de convertirlos en producto de exportación.
América Latina es un fiel testigo de los avances en estos departamentos, que en la isla cubana están reservando para los mejores.
Una grave operación, ha sido la única capaz de apartar del poder temporalmente a Fidel Castro, tras conducir la revolución cubana durante medio siglo convertido en uno de los personajes más polémicos del mundo.
Por primera vez en la historia de Cuba, el 31 de julio, al filo de los 80 años, Castro, la persona que más tiempo lleva en el poder en occidente con excepción de la Reina Isabel de Inglaterra, delegó provisionalmente sus cargos de Comandante en Jefe, Secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente del Consejo de Estado en su hermano Raúl, mientras convalece de una intervención intestinal.
Durante 47 años ha conducido el destino del único país comunista del hemisferio occidental con la estrategia guerrillera que aprendió durante su lucha en la sierra y haciendo gala de un enorme carisma y una extraordinaria habilidad política para sacar ventaja incluso de los fracasos.
Siempre vestido con su uniforme verde olivo, podría decirse que es el único estadista sobreviviente de la guerra fría.
Esa visión de estadista lo llevó a decir hace poco, que no duraría 100 años, como un vaticinio de lo que vendría en su salud.
Hace meses él mismo sacó a la palestra el tema de la sucesión, considerado un tabú en la isla, y advirtió sobre la necesidad de garantizar el futuro de la revolución.
"Donde esté, cuando y con quién esté, Fidel Castro viene a ganar. No creo que haya peor perdedor en todo el mundo", escribió sobre él su amigo y premio Nobel de Literatura colombiano Gabriel García Márquez.
Su hermano Raúl está al frente, pero para afrontar sus nuevas tareas Fidel eligió además a José Ramón Balaguer, José Ramón Machado Ventura y Esteban Lazo, y a tres miembros del gobierno, el vicepresidente Carlos Lage; el canciller Felipe Pérez Roque, y el presidente del Banco de Cuba, Francisco Soberón.
De ellos podría salir en nuevo presidente de Cuba, según analistas. Fidel Castro libra, tal vez, lo que será su última batalla ante una delicada intervención quirúrgica provocada por una hemorragia intestinal, que pudo producirse por estrés, tras una reunión en Argentina.
Pese al hermetismo que rodea a la evolución del líder cubano, cuya salud ha sido oficialmente declarada "secreto de Estado", y al silencio de Raúl, que no ha aparecido en público desde que asumió las tareas de gobierno, la normalidad con la que se ha desarrollado la sucesión provisional de Castro parece confirmar que estaba todo atado y bien atado desde hace tiempo.
En el nuevo escenario político que vive Cuba es el generacional. Los 75 años de Raúl Castro están en la media de edad de la llamada "vieja guardia" del régimen. En el libro "Cien horas con Fidel", firmado por el periodista español Ignacio Ramonet, el líder cubano expresaba su convicción de que, en caso de su muerte, el Parlamento elegiría a Raúl para tomar las riendas del país, pero reconocía que, su avanzada edad las nuevas generaciones jugarían un papel fundamental en la tarea de mantener la revolución.
Ultima batalla del comandante
En las calles de la isla de Cuba hay incertidumbre, mientras el gobierno dice que su salud mejora.