Mundo

Ultima palabra la tiene Hussein


El presidente iraquí, Sadam Hussein, tiene la última palabra para aceptar o no antes del viernes la resolución de la ONU sobre el desarme de Irak después de que el Parlamento iraquí le recomendara ayer que la rechace.
La Cámara votó unánimemente en contra de la resolución 1441 sobre el desarme iraquí emitida el pasado viernes por el Consejo de Seguridad de la ONU, pero remitió la decisión final al Consejo del Mando de la Revolución, máximo órgano del poder en Irak, y presidido por el propio Sadam.
Sin embargo, no es posible aventurar cuándo se divulgará la decisión final, ya que este órgano de poder acostumbra a reunirse sin previo aviso. El Consejo del Mando de la Revolución, que gobierna en Irak desde el triunfo de la revolución socialista de 1968, en la que participó el propio Hussein, estuvo a punto de desaparecer tras el fin de la guerra entre Irak e Irán (1980-1988), cuando el presidente anunció la introducción de una serie de reformas políticas.
El mandatario iraquí podría agotar así el plazo dado por la ONU, que sólo esperará hasta el viernes para saber si Irak acepta o no el documento, que endurece el régimen de las inspecciones de desarme a Irak y las posibles represalias en caso de una negativa.
El presidente de EU, George W. Bush, volvió a amenazar ayer al régimen de Hussein con acudir al enorme poder militar de su Ejército si no cumple con las exigencias de desarme establecidas.
En tanto, Bush desestimó ayer el rechazo por parte del Parlamento de la más reciente resolución de la ONU sobre las inspecciones internacionales a su programa bélico, afirmando que el Legislativo iraquí no es más que un títere de Hussein.
"Si Hussein no cumple con la resolución al detalle, encabezaremos una coalición para desarmarlo"", dijo Bush mientras recorría el centro de operaciones del Departamento de Policía del Distrito de Columbia y promovía la legislación para la creación de un Departamento de Seguridad Interna.
El Parlamento votó horas después de que el hijo mayor de Sadam le exhortara a aceptar la resolución si se incluía a árabes dentro del equipo de inspectores. Los legisladores dijeron que la decisión final, corresponde exclusivamente a Sadam.
Por otro lado, una guerra contra Irak podría escalar en un conflicto nuclear que mataría a cuatro millones de personas y tendría consecuencias catastróficas para la salud y el medio ambiente, dijeron ayer expertos médicos.
Incluso sin armas nucleares, hasta medio millón de personas podrían morir; se podría desatar una guerra civil, hambruna y epidemias; los campos petroleros podrían arder en llamas y toda la región podría verse involucrada en el conflicto.
Muchas personas más serían desplazadas; Irak sufriría un colapso económico y los precios del petróleo subirían, lo que probablemente provocaría una crisis económica global, según la organización global de la salud Medact.


fecha edicion
old id
105791
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América