Después de rechazar la mayoría de las apelaciones de los 25 condenados en el llamado “juicio del siglo”, la Corte Suprema de Brasil inició la última fase del proceso, en la que analizará recursos de 11 reos que piden reabrir la causa.
El juicio, cuya primera fase se prolongó durante casi seis meses el año pasado, se refiere a una red de corrupción tejida por el Partido de los Trabajadores (PT) en 2002, cuando llegó al poder por primera vez el ahora expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, mentor político y antecesor de la mandataria brasileña, Dilma Rousseff.