El presidente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, ultimó ayer con el primer ministro "de consenso", Seydou Diarra, la composición de un Gobierno de unidad que será presentado hoy ante la Nación.
Queda pendiente la designación clave de ministros de Defensa e Interior aceptables no sólo por las fuerzas armadas y la Policía, sino también por la oposición y los rebeldes, después de que éstos aceptaran prescindir de estas carteras.
La primera reunión del gobierno de unidad nacional, con el que Costa de Marfil pretende poner fin a seis meses de guerra civil, fue malograda por el plantón que dieron los antiguos rebeldes y la principal fuerza de la oposición e impidió al primer ministro, anunciar su gabinete.
Observadores coinciden en señalar que el fracaso de la primera reunión del gabinete, a la que sólo concurrieron 20 ministros, 10 del Frente Patriótico Ivoriano (FPI) del presidente marfileño y el resto de agrupaciones menores, ha arrojado nuevas dudas sobre la viabilidad del nuevo gobierno.
El rebelde Movimiento Patriótico de Costa de Marfil (MPCI), otros dos grupos más pequeños de sublevados y el mayor grupo opositor, la Reagrupación de Republicanos (RDR), que tienen en total 16 ministerios en el gabinete de 41 miembros, justificaron su ausencia en razones de "logística y seguridad".