El Instituto Cartuja de Técnicas Avanzadas de Sevilla ha desarrollado una técnica pionera en España que permite tratar de forma ambulatoria y no invasiva el fibroma uterino o mioma, un tumor benigno que se desarrolla dentro del tejido muscular del útero.
Los tratamientos convencionales actuales provocan, en determinados casos, problemas de fertilidad e incluso esterilidad, si se requiere practicar una histerectomía (extirpación del útero).
En una rueda de prensa, el director médico del Instituto Cartuja, Jerónimo Suárez, ha explicado que el desarrollo de esta técnica, en el que se han empleado varios años de estudio y una inversión de 2,5 millones de euros, se basa en la emisión de ultrasonidos que se focalizan en la zona tumoral a tratar, de forma que se permite necrosar las células dañadas sin afectar al resto de tejido uterino colindante.
Suárez ha detallado que dicha técnica consiste en estos ultrasonidos se guian mediante una resonancia magnética hasta la zona tumoral.
Una vez en allí, este sistema descarga los haces a una temperatura de 90 grados centígrados, "que es a la temperatura en la que se consigue provocar la necrosis térmica de las células afectadas", ha aclarado.
Ventajas.
En cuanto a sus ventajas frente a la cirugía convencional, este médico ha destacado que el uso de dicha técnica permite reducir el empleo de fármacos, al tiempo que "no requiere anestesia convencional, gracias a que es una técnica invasiva".
La paciente se ingresa en régimen ambulatorio, en lugar de ser hospitalizada. De igual modo, el empleo de este método no necesita radiación y ofrece mayor precisión operatoria.
El tratamiento sólo requiere entre dos y tres horas -dependiendo del tamaño del mioma, pudiendo recibir el alta el mismo día de la intervención y tras un pequeño tiempo de recuperación y seguimiento.
A tenor de todas estas mejoras, en un futuro la implantación generalizada de este sistema "revolucionará la cirugía tumoral", hasta el punto de tratar "casi todo tipo de tumores", según el citado médico.
Aún con todo, él mismo ha reconocido que, en el caso concreto de los fibromas uterinos, esta técnica "no es susceptible de utilizarse en aquellos casos en los que el tumor se localiza fuera de la pared uterina".