Los senadores norteamericanos anunciaron con bombos y platillos un acuerdo sobre la ley migratoria.
Pero la pregunta es ¿será mejor el remedio que la enfermedad? Esta surge por el tipo de propuestas que se negociaron.
Los grupos de inmigrantes han quedado divididos en tres categorías que puede ser que beneficie a unos y perjudique a otros.
Se trató de complacer a los grupos que tienen más de cinco años en el país, además de garantizar la mano de obra que actualmente tienen y se hizo hincapié en el reforzamiento de la seguridad fronteriza.
Las cartas están echadas, ¿aceptarán los diversos grupos de inmigrantes la propuesta ofrecida por los senadores estadounidenses?, o continuarán levantando su voz de protesta en las calles para obtener mejores beneficios que les permitan seguir viviendo el sueño americano. ¡Amanecerá y veremos!
El cierre no se produjo por carecer de los votos suficientes, pero ya se había acordado incluir algunas enmiendas al proyecto original que salió hace un mes del Comité de Asuntos Judiciales.
Fuentes del partido demócrata en el senado explicaron a BBC Mundo que el debate sobre las enmiendas continuará y que posiblemente hoy se produzca un voto definitivo sobre la ley.
"Hay algunas enmiendas que van a perjudicar a unos y no a otros" declaró el senador demócrata Harry Reid.
El acuerdo alcanzado por los senadores parece satisfacer un balance entre la legalización de los indocumentados, el establecimiento de visas para trabajos temporales y las demandas de reforzamiento de la seguridad fronteriza, los dos polos en los que se movía la discusión.
Sin embargo, la polémica no se agota ya que lo que apruebe el Senado deberá fusionarse con la ley salida en diciembre de la Cámara de Representantes para finalmente presentar un texto a la aprobación del presidente George Bush.
Esta versión no incluye la figura de los trabajadores temporales y en cambio criminaliza tanto a los inmigrantes indocumentados como a quienes les presten ayuda humanitaria, como hacen algunos grupos o iglesias.
Las diferencias entre ambos textos hacen temer a algunos que no se logre llegar a un acuerdo entre las cámaras y al final no haya reforma a la ley de inmigración.
Los inmigrantes ilegales quedan divididos en tres categorías: los que llevan más de cinco años en EU; los que llevan entre dos y cinco años, y los que han pasado menos de dos años.
Los inmigrantes ilegales que llevan más de cinco años podrán regularizar su situación sin necesidad de abandonar el país.
Los que lleven en EU menos de cinco años pero más de dos tendrán que salir del país pero podrán solicitar un visado de trabajo temporal y regularizar su situación en un futuro.
Los que lleven menos de dos años deben regresar a su país y, si lo desean, solicitar desde allí que se les conceda un visado de trabajo temporal.
Cualquier inmigrante ilegal que pretenda legalizar su situación migratoria deberá reunir los siguientes requisitos:
Someterse a una verificación de seguridad y de sus antecedentes penales.
Pagar todos los impuestos federales y estatales.
Registrarse para el servicio militar selectivo.Demostrar conocimiento del inglés, de la historia y la Constitución.
Pagar una multa de $2, 000 para los trámites.