El alcalde de un municipio del litoral nordeste de Brasil confesó ante autoridades de su estado que robó dinero público destinado entre otros a salud y educación para pagar gastos propios y de aliados, entre ellos cerveza para fiestas privadas.
De acuerdo con la revista semanal Isto, el alcalde de Pirambú, área turística con playas y dunas en el litoral de Sergipe, se convirtió en "una inusitada excepción a la regla" porque actuó "bien diferente" frente a pruebas si se compara con la mayoría de los políticos al confesar: "robé de verdad".
Se indicó que el alcalde Juárez Batista se presentó ante el Ministerio Público y la Policía de Sergipe para dar detalles de cómo desvió dinero del erario público y pagaba gastos suntuosos particulares y de aliados.