La comunidad autonóma de Madrid estrenó ayer un brazalete electrónico que permitirá detectar cuando un maltratador viole la orden de alejamiento judicial que le impide acercarse a su víctima.
El prototipo de "brazalete" que actúa como un "radar selectivo a distancia", está formado por dos aparatos del tamaño de un walkie talkie, uno para la víctima y otro para el agresor.
El del agresor emite una señal acústica o luminosa en el receptor de la víctima si éste se le acerca a menos de 500 metros. Esa señal envía una alerta a un teléfono de emergencias.