El casino de Namur (este de Bélgica) y un jugador mantienen una disputa legal por un premio de nueve millones de dólares obtenido en una máquina de juego.
El abogado del jugador, afirma que cuando su cliente quiso cobrar los nueve millones la respuesta fue que se trataba de un "error técnico".
El individuo jugó menos de un dólar en el juego llamado "Bonus Time", por lo que el gerente del casino afirma que se trata de un error, ya que con esa cantidad apostada la ganancia máxima es de $1.000.