El destituido presidente Alberto Fujimori reapareció desafiante en un mensaje en video desde Japón en el que emite duras críticas al presidente Alejandro Toledo y dice que espera pronto el "día del retorno" a Perú. El mensaje fue difundido la noche del martes ante cientos de partidarios del ex mandatario, en un accidentado mitin que fue hostigado por manifestantes antifujimoristas que provocaron una gresca, que obligó a la intervención policial para separar a los grupos rivales.
La reunión se organizó para celebrar por adelantado el cumpleaños del ex gobernante, quien cumplirá 64 años el domingo.
"No siempre estaré fuera del Perú. Es mi propósito volver a caminar con ustedes (sus partidarios) las avenidas de la esperanza y del cambio; el día llegará en que celebremos esta fiesta juntos, yo estaré esperando ese día, que es el día del retorno a la patria", advirtió.
Planteó que en esta región no se ha podido contactar la presencia de grupos armados en la zona, ni elementos que indiquen que existe algún tipo de peligro.
"Se trata de medidas dirigidas a que las personas retornen a su país de origen, independientemente del peligro que puedan sufrir, porque inclusive se les rompen los permisos otorgados por los funcionarios de Migración", añadió.
Otra de las denuncias emitidas por González, se refiere a las restricciones para la compra de mercancía a la comunidad, porque sólo se les permite adquirir mercadería hasta por la suma de B/.200.00, aunque en esta provincia la leche, el arroz y otros insumos son mucho más costosos que en Panamá.
Afirmó que prácticamente están "sitiados", toda vez que no se les permite salir después de las 9 de la noche y, lo que es peor, se instalan "cazabobos" (granadas que tienen como función hacer ruido), muchas de las cuales no son desactivadas.
"Estamos hablando de población panameña, que sólo puede salir hasta las 9 de la noche, porque se han instalado cazabobos, lo que rompe con su cultura", enfatizó.
Detalló que estas bombas tienen como objetivo detectar si alguna persona está ingresando al pueblo, pero algunas quedan activadas. "En Biroquerá se han instalado seis puestos, los cuales están dentro de la población, con la excusa de que es la última comunidad que hay entre Panamá y Colombia, lo que es falso porque después está Mamey, Llano Bonito, El Coco, de las cuales hay alrededor de 16 horas a pie hasta la frontera con Colombia", informó.
Recomendó que lo ideal es que las unidades de la Policía se instalen fuera de la comunidad y coloquen sus "trincheras" lejos de los ríos, chozas y escuelas.
"Se está rompiendo con la costumbre de la población indígena en cuanto a su cacique, que es el responsable directo dentro de la comunidad", anotó.
González también denunció que la Oficina Nacional para la Atención de los Refugiados (ONPAR) no está siguiendo el censo a los desplazados, ni les está entregando los carné. Inclusive, la ayuda económica-humanitaria que les brinda el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), a través del Vicariato del Darién, es insuficiente porque no se cubren todas las necesidades.
Argumentó que al darse esta situación los refugiados tienen que buscar medios alternos para subsistir, no obstante la Policía les prohíbe movilizarse. "La población está pasando por una situación muy difícil, por lo que presentará un recurso por violaciones a las garantías de la comunidad", añadió.
De acuerdo con el directivo de ALAP, en la región darienita hay más de 500 desplazados, mientras que ONPAR sólo tiene un registro de 367. A juicio de González, el conflicto en la zona se recrudecerá y seguirá llegando gente, ya que estos 500 están sólo en Jaqué, cuando por otras comunidades hay aún más.
Sustentó que el problema radica en que los desplazados ahora no se reportan ante las autoridades, sino que se quedan en los lugares apartados para evitar ser deportados.
Por otro lado, la legisladora Milanés de Lay dijo desconocer la situación actual del sector, toda vez que no lo visita desde el mes de marzo, pero informó que solicitará al director de la Policía, Carlos Barés, una reunión para tratar el tema.