Los científicos han identificado un gen que transforma a la mosca "drosophila" macho en bisexual porque no le permite distinguir el género de sus parejas durante el cortejo.
Los científicos desactivaron en laboratorio el gen a través de la manipulación genética y con fármacos.
De acuerdo con el estudio, a la mosca macho que le faltaba una proteína de transporte específica de las células gliales no distingue hembras de machos en el comportamiento de cortejo.
Estos resultados sugieren que las células gliales, que forman parte del sistema nervioso y que apoyan las neuronas, tienen una importante función en el circuito del cerebro que sustenta el reconocimiento de apareamiento, según la revista "Nature Neuroscience".
Durante su estudio, David Featherstone, de la Universidad de Illinois, y sus colegas encontraron que cuando quedaba inactivado el transportador de glutamato del gen, las moscas macho cortejaban a otros con el mismo entusiasmo.