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Un hombre se convierte en piedra

Uno de los pocos placeres que le quedan al enfermo es fumar.


Una extraña enfermedad genética está convirtiendo en un hombre de piedra a un chileno de 44 años, cuyos tejidos musculares se han transformado progresivamente en huesos.

Carlos Olea, al que sus vecinos conocen como el Hombre de Piedra, padece desde su nacimiento fibrodisplasia osificante progresiva, una rara patología que ha destruido sus músculos y sus articulaciones, por lo que su movilidad es casi nula.

"Yo siento algo, algo por dentro, como si los nervios se estuvieran poniendo duros", murmura con dificultad Carlos, protagonista de un caso que difundirá el Canal 13 de televisión y que anticipa el diario "Las últimas Noticias".

 

El paciente, el menor de nueve hermanos y el único con esta enfermedad, vive junto a sus padres en una casona familiar en el campo, en el sector de Tunca de Arriba, en la región central de OHiggins.

Cada día, sus padres sacan su rígido cuerpo a la puerta de la casa y lo atan con una ancha correa de cuero a la pared, donde suele comer gracias a un sistema de palillos y puede observar el paso de las horas en el campo.

"Carlos tiene palitos para todo, y todos ideados por él. Por ejemplo, para levantarse o bajarse de las frazadas de su cama y para rascarse", cuenta Pablo Hernández, el periodista que descubrió el caso en marzo del 2008.

 

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344379
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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