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Un imperio se desploma

Al parecer, la buena vida política de Silvio Berlusconi se le acabó. Una ley que promovió para evitar la justicia fue declarada inconstitucional por la Corte y ahora deberá enfrentar cuatro juicios.


El invencible primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, está en “jaque”, porque deberá enfrentar cuatro procesos por delitos relacionados con sobornos, corrupción y compra-venta irregular de derechos televisivos , luego de que la Ley “Laudo Alfano “ creada por él para escaparse de la justicia, fue declarada inscontitucional por los 15 jueces de la Corte Suprema del país.

Su arrogancia y su seguridad en los millones de dólares que posee Berlusconi le hicieron decir: "No dimitiré, soy el mejor primer ministro de la historia. Siempre me han absuelto, la prescripción no es una condena. Los juicios de Milán son auténticas farsas. Iré a la televisión y se lo contaré a los italianos. Los jueces son de izquierda. Quieren subvertir el voto de los electores. Soy con mucha distancia el hombre político más perseguido por la magistratura de toda la historia, de todas las épocas del mundo", añade, y cuantifica el número: "2.500 audiencias".

Durante una rueda de prensa exaltada, ha incurrido en un curioso lapsus: "Soy un perseguido. El más grande de la historia, dado que siempre me han absuelto, con dos prescripciones. He gastado 200 millones en jueces... perdón en abogados".

 

Revés.
Los problemas judiciales de Berlusconi comenzaron en 1993, cuando decidió entrar en política y llegó a ser nombrado jefe de Gobierno.

El tribunal de Milán (norte de Italia) lo acusó de corrupción, una acusación que terminó por obligarlo a renunciar al cargo siete meses después de su llegada al poder, en 1994.

En 1994, uno de los primeros actos de Silvio Berlusconi como Primer Ministro fue promulgar un decreto-ley para liberar a los acusados por los jueces anticorrupción Manos Limpias que estaban en detención preventiva.

 

Al regresar al poder en el 2001, su Gobierno propuso numerosas leyes para protegerlo de la justicia, denunció la oposición de izquierda, y llegó a aprobar en el Parlamento la concesión de la inmunidad para los cinco mayores altos cargos del Estado mientras permanezcan en ellos.

Además de los líos judiciales, Berlusconi ha protagonizado recientemente una serie de escándalos sexuales desde que su esposa, Veronica Lario, pidió en mayo pasado el divorcio, indignada por su vida disipada y sus fiestas con prostitutas de lujo.

Igualmente mantiene una verdadera guerra abierta contra la prensa, por lo que fue acusado ante el Parlamento Europeo de violar la libertad de prensa.

 

Culpables.
En su diatriba, Berlusconi explicó que el Presidente de la República -que nombra a cinco de los 15 jueces de la Corte- había garantizado con su firma la constitucionalidad de la ley, y le culpó de no haber ejercido su influencia sobre dos magistrados de izquierda, lo que en su opinión hubiera cambiado el signo de la decisión, que tumbó la inmunidad por nueve votos contra seis.

La insinuación suponía ignorar la autonomía del Alto Tribunal, sancionada por la Constitución, y daba por supuesto -"yo llevo mucho tiempo en política"- que el Presidente de la República debería haber violado esa independencia (quizá, como hizo él, cenando con dos de los magistrados que debían resolver el recurso).

Además, declaró: "¿Es posible que solo yo sea siempre criticado? Hace falta respetar también al Primer Ministro, he sido elegido por el pueblo". Sobre los procesos que se reabrirán en Milán (Caso Mills -cuyo recurso empieza hoy en Milan-, Caso Mediaset, Caso Mediatrade), Berlusconi los considera solamente una farsa montada por los jueces de izquierda. "Me defenderé en el tribunal y en la televisión", aseguró.


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477990
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América