El juez federal argentino Norberto Oyarbide rechazó apartarse de una causa que investiga escuchas telefónicas ilegales a políticos y empresarios, pero aceptó la apelación del alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, principal procesado en el expediente, informaron hoy fuentes judiciales.
Tanto la recusación de Oyarbide como la apelación al procesamiento de Macri, planteadas por los abogados del alcalde, quedarán ahora en manos de la Cámara Federal de Buenos Aires, destacaron las fuentes.
Hace 15 días, el juez procesó a Macri por considerar que fue "partícipe necesario" en una "asociación ilícita" responsable del espionaje ilegal.
El polémico caso de espionaje se destapó en octubre, cuando se conocieron supuestas prácticas de escuchas ilegales a Sergio Burstein, familiar de una víctima del atentado contra la mutualista judía AMIA (1994), por parte de Jorge Palacios, a quien Macri había encargado crear la Policía Metropolitana, en funciones en la capital desde comienzos de este año.
Palacios y el antiguo agente federal Ciro James se encuentran detenidos y procesados desde fines del pasado año, acusados de "intervención indebida de las comunicaciones y falsificación ideológica de documentos públicos".
También están procesados Mariano Narodowski, ex ministro de Educación de Buenos Aires, dos ex jueces, una funcionaria judicial y cinco policías de la provincia de Misiones (noreste).
El conservador Macri ha señalado que "no hay pruebas" que demuestren que forma parte de una asociación ilícita e insistido en que la causa es "un invento".
En ese sentido, apuntó contra el ex mandatario Néstor Kirchner (2003-2007), esposo y antecesor en la Presidencia de Cristina Fernández.
Macri también ha acusado al juez Oyarbide de ser "funcional" a los intereses políticos del Gobierno de Fernández, con el que mantiene un enfrentamiento reavivado desde que se le implicó en esta causa.