El número de sirios que han huido de su país devastado por la guerra y necesitan ayuda humanitaria ha superado la marca del millón, dijo ayer la agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los refugiados, y advirtió que Siria avanza a un “desastre total”.
En Siria, los activistas manifestaron que los rebeldes tomaron el control de la ciudad norteña de Raqqa.
Si se confirma, sería la primera población importante que queda en manos rebeldes desde que comenzó el conflicto hace casi dos años.