El impacto de los desastres naturales de las últimas décadas, en regiones en vías de desarrollo, ha generado víctimas, destruido infraestructuras y frenado el crecimiento.
Los más recientes casos son el terrible tsunami en Asia a finales de 2004 (con más de 300,000 víctimas), el terremoto de Indonesia de comienzos de 2005 (magnitud Richter 8.7) y el terremoto de Pakistán del 8 de octubre de 2005 (magnitud Richter 7.6, con más de 80,000 víctimas y 4 millones de damnificados que quedaron sin hogar en invierno, en las cercanías de los Himalayas).
Es muy cierto que los fenómenos naturales no se pueden predecir, y tampoco se puede conocer con anticipación qué magnitud tendrán, cuándo y dónde van a ocurrir, pero se debe contar con un plan sobre prevención de riegos sísmicos para evitar en cierta forma la llegada de una catástrofe.
Esto es de vital importancia porque la prevención de desastres es un elemento que debe estar necesariamente presente en la acción educativa tendiente a la formación integral de las personas y a la conciencia social del riesgo, señaló el doctor Thierry Winter, especialista en Sismo Tectónica, Riesgos Sísmicos y Geología y quien estuvo en Panamá como invitado a la IV Quincena Científica Francesa.
Hay que tener presente que los desastres naturales como los terremotos, no sólo afectan en mayor medida a los más pobres, sino que usualmente aumentan su pobreza y arrastran a ella a muchos que no lo eran.
Pero el impacto urbano que el sismo puede ocasionar, como factor condicionante del soporte natural, se refleja en consecuencias como pérdidas de vidas y bienes, además, influye en la alteración del normal desenvolvimiento de todas las funciones urbanas.
Winter destacó que una buena parte de la población de Panamá, que no habita en barriadas pobres, vive en edificaciones construidas con criterios sismo-resistentes desactualizados, que no responden a las normas actuales y que requieren, en una gran cantidad de casos, refuerzos adicionales.
Provincias como Colón, según el especialista, podrían ser las mayores afectadas si se presenta un sismo a gran escala.
Pero no solo Panamá tiene dificultades, sino América Latina, y el mundo en desarrollo corre peligro ante terremotos por no tener condiciones adecuadas para resistirlos.
Ante la situación, Winter destacó que debe fomentarse la cultura de prevención de desastres.
Según Winter, hay que hacer énfasis en el estudio de la vulnerabilidad urbana, que representa un diagnóstico detallado de la situación sísmica.
En este sentido, urge conocer exhaustivamente los problemas que presenta la ciudad respecto al sismo, los elementos físicos de la estructura urbana y la población involucrada.
Winter recalcó que los países en desarrollo tienen que prestar mayor atención a este tema para evitar una catástrofe, ya que sale más barato para la población y para el Estado crear un plan de acción para aminorar las consecuencias que pueden producir los desastres naturales antes de enfrentarlos cuando ocurren.
Un mundo vulnerable a los temblores
Los desastres naturales como los terremotos, no sólo afectan en mayor medida a los más pobres, sino que usualmente aumentan su pobreza y arrastran a ella a muchos que no lo eran.