Unos científicos australianos han creado un nanorobot de 250 nanómetros de diámetro, el equivalente al grosor dos o tres pelos, potencialmente capaz de operar el cerebro, como en la película de ciencia ficción "Viaje Fantástico" (Fantastic Voyage), realizado en 1966.
"Buscamos algo que pudiera colocarse en las arterias humanas, en especial ahí donde las tecnologías tradicionales no pueden ser utilizadas", manifestó James Friend, del laboratorio de nanofísica de la universidad Monash en Clayton, en Australia, y coautor de un estudio publicado en la revista Journal of Micromechanics and and Microengeneering.
El reto consistía, principalmente, en lograr desarrollar, en un robot tan fino, un motor lo suficientemente potente para poder "remontar a contracorriente" los flujos sanguíneos.