Los nicaragüenses votan hoy, en un país más pobre que en el 2000 y con un ambiente político convulsionado por la intención de liberales y sandinistas de destituir al presidente Enrique Bolaños.
Nicaragua, un país de 5.5 millones de habitantes, donde, según los últimos datos del Banco Mundial, el 45.8% sobrevive con cerca de un dólar al día, se dispone a elegir nuevas autoridades.
Los candidatos deben atraer el voto de una población con un 20% de analfabetismo y que se debate entre la apatía causada por el vaivén político y el pesimismo de quienes consideran que "gane quien gane, todo seguirá igual".
Un estudio hecho en el 2001, muestra que la tasa de natalidad de Nicaragua es la más alta de América Latina, ya que es más del doble del promedio de los países latinoamericanos.
Además, Nicaragua tiene, un 25% de desempleados, el salario mínimo promedio de un obrero es de 75 dólares mensuales, mientras que la cesta básica cuesta 152.60 dólares, según el Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos.