Los ritos de la santería son uno de los principales motivos de "preocupación" para los animales de corral en Cuba, o al menos lo eran, porque al parecer un pato supo sacarle jugo al asunto hasta el punto de hospedarse en un hotel de lujo.
Gallos, chivos, cabritos, palomas y codornices son utilizados habitualmente en ritos de ofrenda a las deidades de las religiones afrocubanas, rituales que generalmente pasan por el sacrificio y buscan limpieza de malos espíritus, favores, suerte o retribuir peticiones concedidas.
Ese parecía ser el destino de un pato que hace alrededor de dos meses apareció en un popular hotel de cinco estrellas de La Habana situado a orillas del mar.
Los trozos de tela roja, morada y amarilla amarrados a sus patas sirvieron como credencial de que el animal había formado parte de un rito de santería y eso fue suficientemente disuasorio para que nadie se atreviera a mostrarle la puerta de salida del establecimiento.
Desde entonces nada tranquilo en el arroyo artificial que recorre las instalaciones del hotel, disfruta de las sobras de las comidas que los turistas le tiran y vive plácidamente entre el ornamental ecosistema organizado para el deleite de los huéspedes.