Un perico amarillo llamado "Pickachu" ha duplicado la edad promedio de estas aves gracias a su adicción al whisky, según afirman sus dueños.
Mientras que la gran mayoría de los periquitos vive tan sólo 5 años, Pickachu ya lleva 10 desde el día en que rompió el cascarón, y sus dueños, Lisa Morrison y su esposo Gordon, están convencido de que es gracias a su afición por las bebidas alcohólicas.
Habitualmente, el ave se posa sobre el borde del vaso de Gordon y sumerge levemente su cabeza en él, bebiendo pequeñas cantidades de licor.
"Él adora el whisky. Es como un humano", comentó Morrison.
Luego de un par de tragos, el periquito se pone "feliz" y empieza a cantar, pero si se excede con la bebida, lo más probable es que comience a picotear a sus dueños.