En uno de los casos más raros en la historia de los tribunales, un perro acusado de alterar el orden público ha comparecido ante una corte de la región oriental india de Bihar.
Chhotu, un can doméstico de siete años, se sentó en el banquillo de los acusados en una corte de la localidad de Purnea, y su abogado tuvo que defender que el animal no era violento y peligroso para sus vecinos.
Pero no es la primera vez que Chhotu se enfrenta con la Ley, ya que en 2003 ya había sido condenado a pena de muerte, acusado de morder a la gente.
"La noticia llegó a activistas de animales, que iniciaron una investigación sobre el asunto y descubrieron que el perro ni estaba loco ni tenía la rabia", dijo el juez que lleva el caso, Mohammad Shabbir Hassan.