Robert Matthew Bentley, un pirata informático estadounidense de 21 años, se declaró culpable, y se enfrenta a una condena de 10 años de cárcel, por instalar un software publicitario en ordenadores europeos sin autorización.
Bentley será juzgado a finales de mayo por un tribunal de Florida acusado de fraude informático y conspiración para cometer fraude informático.
Además de la pena de prisión, podría ser condenado a pagar una multa de hasta 250,000 dólares.
Su confesión culmina con una investigación internacional que comenzó en 2006 y en la que participaron varios países europeos, dijo la División de Investigación Criminal (FBI por sus siglas en inglés).
Bentley participó en una red que, sin permiso de sus usuarios, instalaba en ordenadores un software llamado DollarRevenue, que provoca que ventanas emergentes o pop-ups con anuncios publicitarios aparezcan en la pantalla de la computadora.
En diciembre pasado, las autoridades holandesas multaron con 1,5 millones de dólares a dos sociedades propietarias de DollarRevenue.
La firma pagaba a sus piratas informáticos 0,23 dólares por cada ordenador europeo manipulado y 0,40 dólares por cada estadounidense.