El preso, identificado como Adel al Gazar, fue condenado en 2001 por un tribunal militar egipcio a tres años de cárcel por los cargos de pertenecer a la organización islamista "Al Wad" (La promesa).
Tras su llegada anoche al aeropuerto internacional de El Cairo procedente de Viena, Al Gazar explicó al periódico que había viajado a Pakistán para trabajar en la predicación islámica y que fue detenido tras los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos.
Según Al Gazar, los paquistaníes le entregaron a las tropas estadounidenses después de cobrar 5.000 dólares.
Al Gazar ha denunciado que durante su detención en Guantánamo fue víctima de agresiones que afectaron a su estado de salud, como las cadenas que le forzaron a llevar en manos y pies y que, según indicó, le han causado problemas que le dificultan el movimiento.
Las autoridades egipcias han permitido a Al Gazar encontrarse con su esposa y sus cuatro hijos en el aeropuerto de El Cairo, antes de llevarle al cuerpo de la Seguridad Nacional para realizar las gestiones necesarias antes de su ingreso en prisión.
Al Gazar aseguró al diario Al Ahram que va a apelar la sentencia emitida contra él por la Justicia militar egipcia.