Son insignificantes los 226 escalones que hay que subir para para estar cara a cara con el El Cristo Redentor, la enorme estatua que parece abrazar a la ciudad de Río de Janeiro, en Brasil, y principal orgullo de los cariocas.
La estatua del Cristo Redentor, que con 30 metros de altura, se levanta en la cima del cerro Corcovado con una vista imponente sobre la ciudad.
Dentro de todas las posibilidades que ofrece Río de Janeiro, el Cristo del Corcovado es uno de los puntos más visitados. Uno de los motivos es que desde cualquier parte de Río, tanto de día como de noche, se aprecia la estatua del Cristo.
De ahí que la tentación de conocerlo de cerca es tan grande. Por otro lado, la vista que ofrece de la ciudad es magnífica.
En primer lugar se ve el sector sur de Río, con la Laguna Rodrigo de Freitas, las playas de Ipanema y Leblon, el Jardín Botánico, el Jockey Club y gran parte del Parque de Tijuca.
Siguiendo el recorrido hacia el norte, aparecen Copacabana, Botafogo, Flamengo, la Bahía de Guanabara y el Pan de Azúcar.
Desde el frente del Cristo, a unos 710 m. de altura, se observan el centro de Río, la Bahía de Guanabara y Niteori. Habitualmente hay una nube gris sobre estas zonas producto de la gran polución. Hacia el oeste aparecen el Estadio Maracaná y una parte del Parque Tijuca. El ingreso está habilitado entre las 8 y las 6 de la tarde.