La negativa del jurado para dictar la pena capital al autor de la matanza en un cine en Colorado no significa que los estadounidenses se estén volviendo recelosos de la pena de muerte, porque fue un solo integrante del panel el que bloqueó su ejecución, reveló el fiscal principal.
Ese único jurado sentía tan firmemente que James Holmes debía recibir cadena perpetua como los otros 11 pensaban que debía ser ejecutado por el ataque de 2012, dijo el fiscal George Brauchler.
Doce personas murieron y otras 70 resultaron heridas en la masacre.
"Ellos estaban sorprendidos, escandalizados, de que ese jurado tuviese esa opinión, tan inflexible", le dijo Brauchler en una entrevista una semana después que los jurados dijesen que no podían alcanzar un fallo unánime sobre cada cargo de asesinato.
La indecisión del grupo eliminó automáticamente la posibilidad de pena de muerte para Holmes, cuya defensa atribuyó el ataque a esquizofrenia y delirios psicóticos. Va a ser sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
La jurado reticente no ha hablado con los fiscales, pero los otros jurados dijeron que los testimonios sobre la enfermedad mental de Holmes la persuadieron.
Las sentencias a muerte en Colorado tienen que ser unánimes y los abogados les dicen a los jurados que imponerla es su opción personal y que deben respetar las decisiones de otros.
Los otros jurados pensaban que la mujer estaba firmemente en favor de la pena de muerte hasta el fin de las deliberaciones, cuando reveló que estaba en favor de la cadena perpetua.