Enrique, o mejor conocido como Henry, porque sus amistades no pueden pronunciar su nombre latino, realizó sus estudios primarios y secundarios en Panamá, en el Instituto Panamericano, pero más tarde y luego de graduarse en la Universidad Santa María la Antigua decidió hacer sus sueños realidad y se fue a conquistar el mundo. ¡Y qué mundo! Nada más y nada menos que los estudios Disney, mediante sus fabulosos diseños, de los cuales usted habrá visto en películas como Mulan y Hércules.
Gracias a los avances tecnológicos (Internet), Aldea Global le realizó una entrevista en la que se refleja la dedicación y el esmero que siempre han caracterizado a este joven artista panameño que se destaca internacionalmente.
R. Soy un contribuidor individual para la compañía Disney. En esta posición de diseño artístico, soy el responsable de diseñar y producir visualmente piezas de arte utilizando una variedad de avenidas artísticas para traducir un mensaje específico.
El trabajo comienza con el concepto que traduzco después de reunirme con el cliente a cargo del proyecto. Después de evaluar la necesidad visual, yo soy responsable de crear el trabajo visual, como la cubierta de manuales y el plan ("layout") de las páginas internas del manual, panfletos, carteles estandartes ("banners"), logos, volantes, presentaciones de multimedia, "wallpapers", o cualquier otro requisito de expresión visual.
Es un área de trabajo en el que soy muy activo y me encanta, al igual que servir como inspiración a muchas personas que tienen interés en esta profesión. Esto me ha dado la oportunidad de ayudar a otros que pueden ver a través de mi experiencia que el que quiere, lo puede lograr teniendo fe en uno mismo.
R. Tengo 11 años de trabajar para la compañía de Walt Disney. Durante este tiempo, he tenido unas experiencias muy especiales, como cuando tuve la oportunidad de asistir en la publicidad de la película Hércules en 1997. Para este proyecto visité 13 ciudades alrededor de los Estados Unidos y Canadá como animador por computadora.
También trabajé como artista de tinta y pintura para el Departamento de Animación por 5 años, donde pinté piezas de arte para el mercado de colección de hojas animadas limitadas. Esto me abrió muchas puertas, incluyendo una posición de manejo del sistema de colores para la compañía y como Diseñador Gráfico. Hace poco terminé un proyecto grande, en el cual pude hacer un nuevo diseño para las parrillas de precios de todos los parques de Disney, que incorpora imágenes fotográficas de los parques para ayudar a los visitantes a escoger el mejor tipo de tiquete y precio basadas a las necesidades individuales de cada turista. Esto también ayuda a muchos extranjeros que no entienden el idioma Inglés y pueden basarse en imágenes para poder tomar decisiones más fácilmente.
R. Creo que al principio, porque creí que era más difícil porque era de otro país, aunque dominaba el inglés perfectamente. Sin embargo, al verme solo y luego ver cómo los americanos no tomaban en serio las posibilidades tan grandes que les ofrece el país, me di cuenta que podía llegar lejos si lo quería.
El trabajo que empeño hoy es el trabajo de mis sueños, es como ir a jugar a la oficina todo el día utilizando mi creatividad para crear sonrisas con mis trabajos.
Cuando fui a los parques de Disney cuando era niño, nunca pensé que algún día podría trabajar para la compañía. Era un sueno muy lejano y algo irreal. Pero seguí el consejo de muchos que a mi alrededor me incentivaron a seguir los pasos a mi felicidad. No fue fácil, especialmente porque las profesiones artísticas son muy difíciles de encontrar en Disney.
Principalmente, porque no hay muchas y cuando hay una vacante, se reciben cientos de portafolios para una sola posición. Mi portafolio ha competido con personas que tienen muchos años de experiencia y que aplican a Disney por la reputación tan buena que tiene esta compañía.
R. Yo también pinto al óleo y he pintado órdenes privadas y vendido varias obras, pero no he expuesto pinturas al óleo aquí. En Miami pude exponer trabajos a lápiz en la galería Frances-Wolfson Art Gallery, y también en la galería de la escuela Sessions en Nueva York, en una exhibición permanente en la categoría de diseño grafico para publicidad.
R. En Orlando, no he tenido la oportunidad de conocer a muchos panameños que trabajen en el arte, pero sí he conocido a muy bellas personas de Panamá que trabajan en Disney en el área de estadística y también en ventas para la compañía.
R. Cuando uno es joven, la vida frente a uno es ilimitada, pero la realidad es que el tiempo se va volando y uno no se da cuenta. El mejor consejo es utilizar este tiempo de juventud cuando más tiene energía, para terminar los estudios. Pero más aún, es preguntarse a uno mismo qué es lo que uno quiere hacer en realidad.
Lo digo porque cuando viví en Panamá siempre quise pintar y dibujar, o trabajar en el área de publicidad creativa, pero fui llevado por las ideologías de la sociedad en vez de seguir mi propio camino. Mientras viví en Panamá estudié Ciencias Computacionales, y me era muy difícil estas clases porque en realidad no era lo que yo querías. Fue cuando llegue a EEUU cuando decidí hacer mi propio camino y fui aceptado a varias escuelas de arte como Ringling School of the Arts en Sarasota, o New World School of the Arts en Miami que me di cuenta que era lo que yo había venido hacer a esta tierra.
R. En Panamá y aquí en Estados Unidos, nos olvidamos que la cultura mueve el país hacia adelante. Es la fuerza que abre nuestras mentes a avanzar como seres humanos y nos da la posibilidad de ver mas detalles en cada uno de nosotros como personas.
El arte ayuda al hombre a ver los colores de la vida, los detalles, nos ayudan a ver la diversidad de nuestras mentes y al igual que respetar esas ideas por individuales que son. Por eso me duele ver que no se le da más interés a esta rama tan importante.
R. Yo he estado fuera de Panamá desde 1989. En mis viajes a Panamá me he dado cuenta qué tanto ha crecido y que tan metropolitano se ha convertido este país tan pequeño pero tan grande, y que llevo en mi corazón. Sobre su segunda pregunta, yo soy otra persona más, pero muchos me preguntan de dónde es mi nombre porque la mayoría no los pueden pronunciar.
Nadie sospecha que soy de otro país, al menos que hable de ese tema. Aunque estoy orgulloso de ser panameño, también estoy muy orgulloso de mi ciudadanía americana y de la posibilidad que me ha dado este país de ser feliz y libre, sin tener que comprometer mi integridad. Más información en www.delaespriella.com