Cirujanos realizaron el primer trasplante de pestañas del Reino Unido. La paciente fue Louise Thomas, una joven de 19 años de Stockport, Gran Manchester.
La joven sufría de tricotilomanía, un trastorno poco común que consiste en arrancarse de forma obsesiva el propio cabello.
En la operación, le extrajeron pelo de la nuca y se lo implantaron en los párpados.
Después de la cirugía, Thomas dijo: "Habiendo sufrido tricotilomanía durante 17 años, he aceptado que nunca más tendré pestañas de verdad. Es algo difícil de sobrellevar para una adolescente".
"Cuando supe de este tratamiento, me pareció demasiado bueno para ser real, pero los resultados son totalmente increíbles".
El procedimiento -creado en Estados Unidos- duró cuatro horas y costó 5.850 dólares.