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Una bacteria poco conocida

Es la causa más frecuente de gastritis crónica, úlcera péptica y algunos cánceres estomacales.


DOLORES abdominales, náuseas, o gases, podrían ser el principio de una infección causada por una bacteria que vive en los cuerpos de dos tercios de la población mundial.
Se trata de la bacteria Helicobacter pylori, que no produce manifestaciones en la mayoría de las persona.
Según el Dr. Rubén Von Chong, Jefe de Endoscopia del Complejo Hospitalario Metropolitano "Arnulfo Arias Madrid" de la Caja de Seguro Social, la adquirimos por vía oral, casi desde niños.
Crea colonias en nuestros estómagos, ya que tiene características que le permiten vivir allí.
Su desarrollo, en algunos cuerpos y en otros no, está ligado a las medidas de sanidad que practique cada uno.
Tiene mayor incidencia en los países subdesarrollados, explicó el doctor Von Chong al Panamá América.
Los médicos todavía no saben cómo prevenir la infección por esta bacteria.
Según el Dr. Von Chong es la bacteria más grande del mundo, vive en nuestros cuerpos y no lo sabemos, tiene cierta envoltura que le permite sobrevivir en el ambiente de la mucosa del estómago.
Posee una especie de flagelos con los que se mueve y una enzima denominada Ureasa, con la que neutraliza el ambiente donde se desarrolla.
Así como ciertas personas la desarrollan y otras no, igualmente algunos perciben los síntomas, y otros no, como vómitos, gases, dolores abdominales y náuseas.
Su evolución toma de 15 a 20 años y es cuando produce inflamaciones y se produce la gastritis.
Explica que de una gastritis leve superficial se pasa a una superficial profunda, que seguidamente se convierte en crónica hasta que se produce un cambio en la mucosa, conocido como metaplasia.
Esta etapa se considera como precancerosa, que lueggo avanza a displasia hasta convertirse en cáncer, cuando ya ha penetrado la capa mucosa del estómago.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) la ha considerado como un co-carcinógeno y la dieta alta en nitratos (menestras como porotos, frijoles, lentejas, etc) también puede incidir en su evolución.
Su tratamiento toma de 10 a 14 días a base de dos antibióticos y un antisecretor, que puede ser la Ralitilina Bismuto, Ometrasol, en dosis dos veces al día.
Como antibióticos se administra la Claritromicina y la Amoxicilina. El tratamiento podría tener un costo de 75 a 100 balboas.
No existen estadísticas sobre la incidencia de esta bacteria en Panamá, pero lo que si es cierto, aclara el especialista, es que casi todas las personas están infectadas, pero en algunos no se desarrolla, mientras en otros sí.
Igualmente se le brinda especial atención a quienes hayan sufrido úlceras pépticas y a los familiares en primer grado de los fallecidos por cáncer en el estómago.
Se desconoce la forma de transmisión o las razones de que algunos pacientes presenten síntomas y otros no.
Lo más probable es que la bacteria se transmita de persona a persona por vía oral-oral o fecoral.
Los posibles focos de infección ambientales incluyen las fuentes de agua contaminada.
Von Chong enfatizó que casi todos la adquirimos desde la infancia, por vía oral, y para prevenirla habría que practicar medidas higiénicas y de prevención extremas, que son bastante difíciles.
En cuanto a los métodos de diagnóstico pueden ser invasivos, para lo cual se realiza una endoscopia, o no invasivos como exámenes de serología, la prueba de aliento, que mide la urea en el estómago, y la determinación de antígenos en heces.
Aunque no existen recomendaciones concretas para evitar la infección, en general, es aconsejable lavarse muy bien las manos, ingerir alimentos que se hayan preparado adecuadamente y beber agua proveniente de fuentes limpias y seguras.
También si sufre de dolores abdominales, náuseas o vómitos constantes, consulte a su médico para que le practique los exámenes pertinentes y con tiempo.

  • El tratamiento con antibióticos está indicado en todos los pacientes con infección por Helicobacter pylori (el 85% de los pacientes con úlcera gástrica lo presentan).

  • Esta bacteria se descubrió en 1982. Antes de esa fecha, se creía que las principales causas de las úlceras eran la comida picante, el ácido, la tensión y el estilo de vida.


Historial médico de problemas estomacales y síntomas, son las dos preguntas que hacen los especialistas. También cuánto alcohol y nicotina está utilizando.
Hay 3 pruebas:
Un análisis de sangre: busca anticuerpos de la bacteria, es el de menor costo. Su eficacia en el diagnóstico es de 90%.
Análisis de aliento de urea: detecta subproductos de la bacteria; no es tan fácilmente disponible como el de sangre, pero tiene precisión. El paciente ingiere una cápsula que contiene urea. Si tiene la infección, la bacteria descompone la urea.
Endoscopia: una biopsia del revestimiento del estómago, que es el método más directo. Se utiliza un endoscopio que es un tubo delgado y flexible con una cámara diminuta. El médico lo inserta por la boca hacia el tracto digestivo para ver indicios de gastritis o úlceras.
Puede extraer una pequeña muestra de tejido del estómago, por el tubo, para hacer un análisis de laboratorio. Si está presente la bacteria su efecto puede verse en las muestras de tejido.
Para detectar los efectos de la bacteria, como por ejemplo úlceras, es posible que le hagan una radiografía especial del estómago llamada radiografía gastrointestinal superior.
(ver ilustración en la página A12 del diario impreso)


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183447
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América