La boda entre un vecino de la localidad española de Revellinos (noreste), Isidro Fernández, y una burra llamada Matilde sirvió para celebrar la festividad de San Antón y expresar metafóricamente el amor por los animales.
La Asociación Cultural Las Salinas celebró la ceremonia en la puerta de la iglesia con todos los ingredientes: la burra vestida de blanco y el novio ataviado con la capa de gala.