Según el doctor David Corro, jefe encargado del departamento de otorrinolaringología del Hospital Santo Tomás, las alergias pueden ser producidas por múltiples factores como por ejemplo el polvo, pinturas, gasolina, perfumes, humo del cigarrillo, cambios bruscos de temperatura, polen de árboles, pastos y malezas; moho, inclusive el pelo de animales como gatos y perros, además de las plumas de las aves.
Estos factores pueden ocasionar a las personas diversas molestias que pueden ser nariz tapada, estornudos, ojos llorosos, secresiones acuosas líquidas, picazón, presión en la nariz y los cachetes, los oídos tupidos y a veces se destapan, ojeras, un goteo hacia la parte interna de la nariz que conduce a la garganta y que causa ardores y muchas veces hasta tos seca.
Corro indicó que la mayoría de las personas creen que tienen sinusitis, cuando se trata de una alergia, y aunque éstas no tienen cura, sí pueden controlarse por medio de tratamientos orales, tópicos y de vacunas.
El especialista señaló que entre los medicamentos de tipo oral que se pueden utilizar para combatir las alergias están los antihistamínicos puros como el clorotrimetron; en el caso de los tópicos, los spray que tienen un mejor efecto que los orales, además de que se pueden utilizar todos los días; y las vacunas que se preparan en pequeñas concentraciones, dependiendo del tipo de alernógeno, pero que tiene un efecto limitado, pues cuando se acaba vuelven nuevamente las alergias.
Corro dijo que es importante que las personas eviten tener la casa llena de polvo, los perfumes de olores fuerte, y que los animales estén en las recámaras, porque de esta forma se pueden prevenir estas molestosas alergias, que en algunos casos pueden complicarse, ya que se convierten en inflamaciones o infecciones que a su vez dan paso a una sinusitis crónica que ocasiona daños cerebrales.
Recomendó remover las cortinas, almohadas de plumas, los muebles tapizados, los cubrecamas que no se puedan lavar; remplazar las alfombras con piso de linóleo o de madera; lavar la ropa de cama en agua caliente; cubrir los colchones y almohadas con protectores de plástico y disminuir la humedad en la casa.
Pero las alergias, también pueden causar una faringitis, que no es más que la infección o inflamación de la garganta, que debilita a la persona con los mismos síntomas de la alergia, acompañada de fiebres, dolores de cabeza, y cuando afecta órganos como el estómago, vómitos.
Corro aseveró que la faringitis, igual que las alergias puede ser producida por un virus y por una bacteria, que ataca la garganta, y que produce una infección que puede durar hasta tres días.
Según el doctor, la faringitis es común en invierno como en verano, pero puede controlarse con antínflamatorios como el ibuprofeno, cataflán, o con antibióticos que acaban inmediatamente con el causante.
Es por eso a las personas que padecen de faringitis no se le debe obligar a comer alimentos que lastimen más las glándulas.
Sino que se le debe ofrecer al enfermo una dieta blanda con abundantes líquidos, mientras pasa el dolor de garganta, y se sugiere realizar gargarismo de agua con sal, preferiblemente en mayores de 8 años.
Las habitaciones de los niños deben estar despejadas, es decir, no mantener muebles, cajas o elementos que acumulen polvo. Los juguetes deben lavarse con frecuencia, por lo menos una vez por semana.
Aspire colchones y almohadas una vez por semana o, en su defecto, utilice secadores de cabello y productos que eliminen los ácaros. No es conveniente exponerlos al sol ni sacudirlos a golpes.