Tal es el caso de la fiesta de Halloween, importada por los norteamericanos durante la ocupación de la Zona del Canal, pero hoy se encuentra ampliamente difundida en la geografía nacional.
La mayoría ve la celebración como una oportunidad más de echarse un par de tragos con disfraces, o que los niños intercambien dulces con extraños.
Sin embargo, tanto la Iglesia Católica, como las Iglesias Evangélicas rechazan la celebración y realizaron duras críticas a las escuelas que promueven esa celebración.
El sacerdote Vicente Hill, de la Parroquia Santa Teresita de Calidonia, aseguró que este festejo no tiene nada de católico y es una degeneración de celebraciones paganas, que se han mantenido en el tiempo y se utilizan hoy para atacar a la Iglesia.
Hill aseguró que en su origen esta es una celebración con la intención de invocar espíritus, pero de una manera negativa.
Sostuvo que en la actualidad, a través de la comercialización y el consumismo, la fiesta se ha extendido por todo el mundo, en donde muchos desconocen su significado real, y con el fin de hacerla más mercadeable, se le han añadido matices humanos.
Esto demuestra la ausencia de valores, por parte de quienes fomentan una actividad enteramente negativa, advirtió.
Introducir esta celebración en las escuelas puede originar confusión entre los estudiantes, afirma.
"Los educadores que promueven esto, no están educando a nadie y atentan contra la formación de valores positivos", alegó.
El pastor Tomás Rowe del Templo Emmanuel del Ministerio Victoria con Cristo, sostuvo que el Halloween promueve los antivalores, y figuras que resaltan el mal.
Rowe estimó que es una costumbre foránea y que tiende a la exaltación de situaciones negativas.
Indicó que es una celebración sin ninguna relación con el folclore nacional. Añadió que los maestros y profesores deben abstenerse de promover una fiesta que promueva lo maligno y lo negativo.
"En este caso, se debe buscar una alternativa para contrarrestar la celebración", consideró.
Planteó que a la fecha las autoridades educativas no han hecho esfuerzo alguno para detener este tipo de fiestas.
"Debería existir algún tipo de norma que regulara esta situación, porque se está realizando un daño a la juventud con la promoción de valores negativos", dijo.
ROBERTO QUINTERO: Cada quien es libre de celebrar la fiesta que le parezca, pero no es una celebración con mucho arraigo en la comunidad Existen algunas áreas de la Ciudad de Panamá en donde se celebra con mayor intensidad que otros Es algo que pasa sin pena ni gloria.
GABRIEL MARTÍNEZ: Para este joven que se dedica a la venta informal, lo que cuenta es la diversión y me parece una fiesta muy divertida, por que hay oportunidad de realizar bromas y todas las personas tienen un disfraz que provocan sorpresa, aquí no hay nada malo.
ROBERTO AGUIRRE: Esta ya es una fiesta que se celebra todos los años y todo el mundo se divierte sanamente, no veo por qué deba desaparecer una celebración en donde se utilizan muchos disfraces y todos están alegres. Además salen muchas brujas, lo que la convierte en una fiesta especial.
REINALDO VALDÉS: Esta es una fiesta netamente extrajera y nosotros no tenemos ninguna relación con esas costumbres. La fiesta de Halloween se ha impuesto por la fuerza de los comerciantes que sólo les interesa hacer negocio a costa de los consumidores.
MARÍA TORIBIO: Las autoridades deberían eliminar esta fiesta, porque no tiene nada folclórico y aquí se debe resaltar el valor de las cosas nacionales. Aquí usualmente sólo se promueven las cosas que generan ganancia para los comerciantes y esta es una fiesta que se presta para ello.
ISMAEL PINILLA: Estoy opuesto a la celebración de una fiesta como esta. La Biblia señala que es una fiesta pagana, en donde se invoca a los muertos. También se hacen sacrificios con animales para pedir el mal y venganza contra otras personas. Es necesario que las autoridades prohíban estos actos bochornosos.
Los norteamericanos trajeron el Halloween para la construcción del Canal. Sin embargo, hoy los comercios adornan sus escaparates con máscaras de monstruos.
Algunos centros educativos promueven el uso de disfraces entre los niños para la fecha del 31 de octubre.