Se imagina usted que el Internet esté libre de anuncios comerciales, pornografía, con sitios seguros y mucha información académica y de salud? Pues deje de imaginar, porque esta red existe y Panamá está conectada a ella.
Este sistema, que nació en Estados Unidos y que se denominó INTERNET 2 (I2), es un proyecto que consiste en desarrollar tecnología y aplicaciones enfocadas a la investigación y educación de las instituciones de formación superior.
En Estados Unidos 180 universidades encabezan el programa I2, por lo que se ha convertido en una herramienta que puede emplearse en el progreso de la telemedicina, bibliotecas digitales y laboratorios virtuales.
I2 no es una red material que reemplazará a Internet como lo conocemos en la actualidad. La meta de este proyecto es unir instituciones a través de los recursos necesarios para crear opciones que puedan desplazarse dentro del Internet global.
El ingeniero Ignacio Laguna, de la Dirección de Investigación y Desarrollo de SENACYT, indicó que los avances de esta red en Panamá son dos principalmente: (1) La interconexión de las universidades miembros de REDCYT a la red (se encuentra conectada la USMA, y se trabaja en la interconexión de la Universidad Tecnológica de Panamá y la Universidad de Panamá); y (2) la SENACYT está ofreciendo fondos para proyectos que utilicen la red para Investigación y Desarrollo (I+D), en el orden de los B/.30, 000.00 por proyecto.
Laguna explicó que esto se está haciendo bajo la convocatoria de "Internet de Nueva Generación (ING) 2006", la cual se encuentra en fase de evaluación de proyectos. Panamá ingresó a este interesante y prometedor proyecto hace varios años (2003), mediante un acuerdo entre SENACYT y la Universidad Internacional de Florida (FIU) bajo el proyecto AMPATH (http: //www.ampath.fiu.edu/), el cual busca interconectar a países latinoamericanos a la red de Internet de Nueva Generación de EEUU, Internet2, directamente a través de un punto central en Miami.
Sin embargo, esta conexión proveía en principio comunicación, utilizando las tecnologías de redes, a EEUU, más no directamente a Latinoamérica o Europa.
Luego surgió el proyecto ALICE y de éste la red CLARA, y fue entonces en septiembre de 2005 que Panamá se conectó a esta red, que provee comunicación tanto a países latinoamericanos como con Europa (red GEANT) y a EEUU (Internet2).
Pero este esfuerzo requiere su inversión, por lo que pertenecer a una red de ING internacional como CLARA cuesta unos $60, 000.00 anuales, sólo por la membresía; la operación de la red cuesta alrededor de los $30, 000.00; sin embargo, esto depende mucho del uso que se le de a la red, explicó el ingeniero. Por ello es que en las redes de Internet2 o de Internet de Nueva Generación participa la comunidad académica y científica de cada país.
La idea es conectar a cada universidad y centro de investigación para que usen las capacidades de una red (no comercial) solo para investigación y educación superior. En Panamá, además de las universidades que se mencionaron, hay centros que están explorando su capacidad para conectarse y poder hacer investigación entre finales de este año e inicios del siguiente, como el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios en Salud, el Smithsonian Tropical Research Institute, Florida State University y la UNACHI.
Una conexión hacia el progreso
Una herramienta que puede emplearse en el progreso de la telemedicina, bibliotecas digitales y laboratorios virtuales.