FRANCIA Grecia, Italia, Portugal y la Comisión Europea (CE) apoyaron la petición de España para que la "dieta mediterránea" entre dentro de la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, informó la ministra española de Agricultura, Elena Espinosa.
España solicitó el respaldo de los países de la UE en una iniciativa para empezar los trámites con el fin de presentar la candidatura de la "dieta mediterránea" para obtener la distinción de la Unesco organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
Dentro del Consejo de Ministros de la UE, el comisario europeo de Sanidad, Markos Kyprianou, así como Francia, Grecia, Italia y Portugal expresaron su "apoyo explícito" al proyecto español, explicó Espinosa, en rueda de prensa.
La ministra indicó que al tratarse de uno de los puntos varios incluidos en el orden del día del Consejo, sólo unos pocos países se pronunciaron "y no hubo ninguno en contra".
Espinosa señaló que ahora empieza un proceso "complejo" para presentar la candidatura y para que sea aceptada por la Unesco.
Indicó que al tratarse de la petición para el distintivo de "Patrimonio Inmaterial de la Humanidad" no hay experiencia, si bien en el caso de la mención "Patrimonio de la Humanidad" material suele tardar un año y medio.
Asimismo, España quiere extender esta iniciativa más allá de la UE, para que se sumen los países del Magreb e incluso extenderla en los países de América Latina y Norteamérica.
"Tardará tiempo pero no vamos a apartar el pie del acelerador", recalcó Espinosa.
Señaló que al igual que ocurre con ciudades o con monumentos, el reconocimiento de la dieta como Patrimonio de la Humanidad supondría ayudar a la identificación de este tipo de alimentación y a la difusión de los productos españoles en otros mercados del mundo, como por ejemplo China.
Espinosa agregó que no se trata sólo de un reconocimiento por la alimentación, sino que si se consigue se está amparando el respeto al medioambiente o a tradiciones que se transmiten de generación en generación.
Indicó que esta candidatura fue un proyecto acordado por España e Italia en una cumbre celebrada en Ibiza.
Como ejemplo, la ministra recordó la iniciativa en Estados Unidos de obligar a cocinar en algunos restaurantes con aceites vegetales y no con margarinas: "esto ayudaría a la dieta mediterránea".
El Gobierno español expone, en una nota enviada al Consejo de Ministros de la UE, que "no ahorrará esfuerzos" para obtener el reconocimiento de la Unesco y alude a estudios que indican que la dieta mediterránea evita enfermedades como las cardiovasculares.
La expresión "dieta mediterránea" fue definida por el profesor Ancel Keys en los años sesenta, a raíz de una serie de investigaciones sobre la relación entre hábitos de alimentación de vida y enfermedades cardiovasculares en algunos países que probaban que en las regiones donde se seguía había mayor esperanza de vida.
La posibilidad de que bienes inmateriales puedan considerarse patrimonio cultural se hizo posible después que 30 países ratificaron la Convención para la salvaguardia del patrimonio cultural e inmaterial, aprobada en octubre de 2003 por la Conferencia General de la UNESCO.