La enfermedad no presenta inflamación evidente, y los enfermos se quejan de dolores que se asocian con trastornos en el sueño.
González explicó que es un mal que no tiene cura y poco conocida, además en Panamá no hay registro de cuántas personas la padecen.
El primer paso para tratarla es mejorar la calidad del sueño, a través de fármacos antidepresivos para evitar los trastornos nocturnos.
Además se trata mediante pregabalina, el único antioxidante aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos( FDA).