LA POSICIÓN geográfica de Panamá siempre ha marcado nuestro destino como un país de tránsito. Comenzando en la época colonial hasta la construcción de Canal. Pero, mucho antes que esto ocurriera, ya nuestro país era objeto de grandes migraciones de aves que, en busca de un clima más agradable, llegaban a estas tierras.
La llegada de aves siempre ha despertado el interés de los amantes de estos bellos animales.
Pero ahora las migraciones anuales están generando millones de dólares en países como Costa Rica y Ecuador, donde cientos de turistas llegan para ser parte de los conteos de aves.
De acuerdo con el economista Raúl Arias de Para, administrador del Canopy Tower, Panamá tiene todo el potencial para convertirse en un destino turístico para los observadores de aves.
Señala que la observación de aves puede generarle al país más ingresos que el aportado por las bases militares norteamericanas al comienzo de la década los 90, aproximadamente 400 millones de dólares al año.
"Baso estas cifras en la experiencia de Costa Rica donde más del 4% del total de millón de turistas que ingresaron tenían como único objetivo observar aves, generando más de 400 millones de dólares".
Pero la clave para explotar este negocio, señala De Para, es tener una mentalidad encaminada hacia la protección del medio ambiente y no de empresario, porque si no protegemos nuestros bosques las aves buscarán otros lugares y se perderá una excelente oportunidad de obtener ingresos.
Igualmente hay que establecer una cultura de reciclaje, que es un componente muy importante de cualquier programa de conservación y protección del medio ambiente, explicó el administrador del Canopy Tower.