Una invasión de escarabajos de pino de montaña afecta a los bosques canadienses de la Columbia Británica, que están pasando de ser un arma contra el efecto invernadero a una fuente de Dióxido de Carbono (CO2).
Debido al calentamiento global, el hábitat de esta especie de coleóptero se ha hecho más extenso, por lo que el insecto puede vivir ahora en lugares que antes le resultaban inhóspitos.
El investigador Werner Kurz, indicó que los escarabajos dañan el ciclo del carbono porque terminan con la vida de los árboles.