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Una juramentación de lujo

Las entradas para ver la toma de posesión de Obama son gratis, pero lo demás le puede costar un ojo de la cara.


L as entradas para ver la toma de posesión de Barack Obama como el presidente número 44 de Estados Unidos son gratis, pero todo lo demás, desde el hotel hasta las fiestas de gala, le puede costar un ojo de la cara.

Si a pesar de la crisis económica todavía le quedan un par de miles de dólares en el bolsillo, existen opciones para disfrutar de este momento histórico para todos los gustos.

Por 440,000 dólares puede sentirse como todo un presidente, comprando el paquete "comandante en jefe" ofrecido por el histórico Omni Shoreham Hotel, que lleva 75 años hospedando a presidentes y otras celebridades políticas, incluyendo a Harry Truman, Margaret Thatcher y George W. Bush.

 

El precio incluye transporte en jet privado, asistente y chofer las 24 horas, un concierto inaugural, joyas presidenciales, una sesión en un salón de belleza de lujo y un fotógrafo acompañante para captar los momentos más históricos de su estadía.

Y como ningún presidente puede ignorar la política exterior, la oferta incluye un viaje en primera clase a San Petersburgo, Rusia, una zona que no puede estar fuera de la agenda diplomática de Washington.

También para ecologistas.
La promoción también incluía la selección de un perro presidencial para que los huéspedes tengan un recuerdo de carne y hueso del evento, pero fue cancelada tras las protestas de grupos que abogan por los derechos de los animales.

 

Si quiere gastar su dinero sin violar sus principios ambientalistas, por 44,000 dólares, el Hotel Fairmont le ofrece quedarse en una suite decorada con muebles ecológicos, un spa orgánico, un Lexus híbrido con chofer y una donación en su nombre a la fundación de National Geographic.

Incluso los hoteles que no ofrecen paquetes especiales están cobrando entre 1,000 dólares y 25,000 dólares la noche, y en algunos casos, los cuartos se agotaron menos de 24 horas después de la elección.

Debido a la extraordinaria demanda de hospedaje -se esperan entre tres y cinco millones de personas- ya se están llenando cuartos en estados aledaños como West Virginia y Pensilvania, zonas que quedan a más de cuatro horas de Washington.

 

Y más de un residente de la ciudad está alquilando su apartamento, cuarto, e incluso sofá, por precios que van de los 200 dólares la noche para arriba.

Incluso los rivales de Obama, como el ex candidato republicano Fred Thompson, está ofreciendo su condominio por cinco días por 30,000 dólares, incluyendo estacionamiento, que nunca sobra en Washington.

Testigo de la historia.
Si ninguna de esas promociones le gusta, qué le parece, por 1 millón de dólares, un piso entero, cuatro suites presidenciales y 200,000 dólares en bebidas en un hotel con vistas a la Casa Blanca y al desfile presidencial.

 

No se apure en sacar la chequera, este paquete ya lo compró un empresario negro de Virginia, Earl Stafford, quien ha decidido donar el favor de lujo a los menos agraciados de la zona para que lo disfruten gratis.

Además de las suntuosas instalaciones del hotel, Stafford ayudará a sus invitados de bajos recursos a conseguir vestidos de gala y los servicios de un salón de belleza, para que puedan sentirse orgullosos de presenciar el momento histórico.

Si ya tiene asegurado su hospedaje, puede gastar los miles de dólares que le quedan en limusinas, souvenirs y en una de las diez galas oficiales o 54 extraoficiales que se han planeado hasta el momento.


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322596
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América