Cusco, la turística ciudad peruana se levanta nuevamente en huelga, en rechazo de unas leyes que impulsan las concesiones comerciales privadas en zonas adyacentes a lugares arqueológicos.
El cierre de comercios, el paro de transportes, y la suspensión de algunos servicios podría afectar sobretodo a los turistas que acuden a visitar, entre otros monumentos, la ciudadela de Machu Picchu, recientemente declarada maravilla del mundo moderno.
A las autoridades locales, los sindicatos de trabajadores y los pobladores en general, les preocupa que nuevos centros comerciales, restaurantes y grandes hoteles "invadan" el tradicional paisaje de restos arqueológicos, lo que implicaría un atentado contra el patrimonio cultural de la milenaria ciudad.
Y es que la ciudad imperial, cuna de la civilización Inca, se jacta de no tener hasta ahora una sola cadena extranjera de comidas rápidas y que son vistas como símbolo de la globalización capitalista.
"Se quiere hacer un secuestro de nuestros monumentos", sostuvo Efraín Yépez, del Frente Departamental de Trabajadores de Cusco, en Radio Nederland.
El líder sindicalista teme que además de afectar la biodiversidad y la riqueza cultural de los monumentos arqueológicos, estos nuevos comercios, no contraten a cusqueños, sino a gente de otros lados e incluso de otros países.
"Nosotros, los trabajadores cusqueños trabajamos en un 40% en el sector turístico, y no nos han permitido siquiera opinar sobre las leyes", afirma Yépez, por lo que acusa a las autoridades del Gobierno de implementar medidas de corte neoliberal que, según ellos, perjudican al pueblo y a los más pobres.
El primer ministro peruano, Jorge del Castillo, había hecho un llamamiento al diálogo intentando exponer las razones del impulso de estas leyes que precisamente buscan favorecer la principal actividad económica de los cusqueños. Sin embargo, sus palabras no tuvieron eco.
Manifestación.
A la huelga de 24 horas, que se produjo la semana pasada, se suma el anuncio de un paro indefinido, para obligar a que el Congreso revoque la legislación aprobada recientemente.
Al mismo tiempo, una delegación del Frente de Trabajadores de Cusco, se acercará al Congreso peruano para sugerir cambios en la ley.
"Proponemos una ley de turismo integral donde se beneficien, no solamente los que gozan del turismo directamente, sino también los pobladores de las provincias altas y aquellos pueblos olvidados que no tienen ninguna obra, no tienen agua, no tienen luz, esa gente debe también beneficiarse con el turismo", concluye Yépez.