Una mujer francesa se casó con su novio fallecido un año antes, en un enlace que servirá para que ella y sus hijos puedan utilizar el apellido del marido, explicó ayer a EFE el alcalde que ofició la ceremonia.
Ella vestida de novia y él con camiseta blanca -según aparecía en la fotografía que acompañó a su amada durante la tétrica ceremonia- celebraron un casamiento que no dejó espacio para la fiesta nupcial.