La aprobación del Gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, bajó al 8.0% y el rechazo a su gestión aumentó a un 71%, según una encuesta divulgada hoy y que confirma la tendencia de una caída de popularidad de la mandataria.
El sondeo del Instituto Datafolha indicó que el apoyo a Rousseff pasó del 10 %, en la anterior encuesta divulgada el 20 de junio, al actual 8,0 %, mientras que el rechazo subió en el mismo intervalo del 65% al 71%.
Los entrevistados que consideraron la actual administración de Rousseff como "regular" pasaron del 24%, en junio, al 20%, en la última encuesta.
El estudio demoscópico coincide con otros divulgados en los últimos días, como los de las firmas MDA e Ibope que apuntaron una caída del apoyo a Rousseff hasta el 7.7% y el 9.0% respectivamente.
Según Datafolha, el rechazo a la gestión de Rousseff es el mayor recibido por un gobernante en la serie histórica de la encuesta y supera el 68 % que tenía el expresidente Fernando Collor de Mello en septiembre de 1992, antes de su destitución.
En los primeros siete meses de su segundo mandato, la imagen de Rousseff y su Gobierno se ha deteriorado como consecuencia del colosal escándalo por la corrupción en la petrolera estatal Petrobras y de una delicada situación económica que tiende a agravarse.
De acuerdo con cálculos oficiales, el producto interior bruto (PIB) brasileño tendrás una contracción del 1.49% en este año y la inflación llegará al 9.0%, el doble de la meta y por encima del 6.5% del techo máximo, mientras que la tasa referencia de intereses acaba de subir al 14.25%.
Una crisis política con la base aliada dividida y la presión de la oposición, que han impedido en el Congreso el avance de proyectos y ajustes fiscales propuestos por el Ejecutivo, también dificultan la gobernabilidad de Rousseff.
El 65% de las personas encuestas creen que el Congreso debería de abrir un proceso de destitución de la mandataria y el 38% considera que ella no terminará su mandato, previsto para finalizar en 2018.
En una encuesta realizada en abril que abordó esa situación, el número de personas favorable a la apertura de un proceso de destitución en el Congreso era del 63%, mientras que un 29% consideraban que Rousseff saldría del poder antes de finalizar su mandato.
La última encuesta de Datafolha fue realizada con 3,358 personas en 201 municipios los días 4 y 5 de agosto, con un margen de error de dos puntos porcentuales.