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Unas 6,700 lenguas están en peligro de desaparecer

El español permanece fuera de peligro de desaparecer, ya que lo hablan alrededor de 400 millones de personas en el mundo. Un idioma está en peligro cuando lo hablan sólo 100,000 personas.


Una forma de hablar, oír, pensar y representar el universo por parte del animal simbólico que es el ser humano desaparece para siempre cada quince días: ese es el ritmo de extinción de las más de 6.700 lenguas que existen a nivel mundial.

En sólo dos generaciones, según calculan los filólogos y los linguistas, habrán desaparecido más de la mitad de estas lenguas, o, lo que es lo mismo, se habrán extinguido casi 4.000 formas de decir "amor".

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), las lenguas son vehículos de transmisión de los sistemas de valores y de las expresiones culturales, y constituyen un factor decisivo para la identidad de los grupos humanos y de las personas.

 

Alarmante.
Aún siendo un componente esencial del patrimonio viviente de la humanidad, como las define la Organización Cultural y Educativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), más de la mitad de las aproximadamente 6.700 lenguas que existen están en peligro de extinción.

La mayoría de las lenguas están concentradas en unos pocos países, algunos de ellos con la imagen para el profano de ser lugares con un solo idioma.

Tal es el caso del hispanohablante México, que según el catálogo de la publicación especializada "Ethnologue" tiene alrededor de 297 lenguas vivas, aunque a algunas, como al uto-azteca Opata, les quedan pocas frases por pronunciar. En 1993 lo hablaban sólo 11 personas en el Distrito Federal y 4 en el Estado de México.

 

En otros países la cifra es digna de Babel: hay 820 lenguas en Papúa-Nueva Guinea, 737 en Indonesia, 536 en Nigeria, 427 en la India, y un poco más de 300 lenguas han sobrevivido en Estados Unidos, gracias a la Conquista del Oeste.

Debilidad.
En algunos países la tasa de extinción es vertiginosa. Brasil, país que tiene catalogadas 235 lenguas, y probablemente alguna por descubrir, ha visto morir 47 lenguas en el siglo XX.

Las 188 lenguas vivas brasileñas -excepto el portugués y el español- sufren la gran debilidad de pertenecer a comunidades muy pequeñas y dispersas.

 

Fuera de peligro.
El tamaño mínimo de una comunidad para que se considere que su lengua está fuera de peligro es de 100.000 personas, según los lingu istas.

El chino mandarín, desde luego, no está en riesgo: lo hablan cerca de 1.200 millones de personas.

El segundo idioma más hablado, es la lengua franca, el inglés, con 500 millones de hablantes.

 

Le siguen el hindú, con 450 millones, el español, con 400 millones, el ruso, con 290 millones, el árabe con 230 millones, el portugués con 190 millones y el francés con 125 millones de personas.

En esta era de la comunicación, la Internet es tanto la enfermedad como el remedio. Y es que la homogeneización linguística queda redimida por su uso como herramienta de comunicación de los grupos dispersos que utilizan su lengua madre y así la mantienen.

El 60% de los usuarios de Internet lo hacen en inglés; los siguientes, de lejos, son los hispanohablantes, en un 9%, igual que los que usan el alemán, y el siguiente es el japonés.

Las páginas web están escritas, en su mayoría, en 80% en inglés, 4% en alemán y sólo 1% en español.

Los linguistas admiten que la muerte de una lengua es un fenómeno natural en la historia de todo grupo humano.

"Nadie ha podido nunca evitar la muerte de una lengua, ni mucho menos resucitarla", aseguró Alberto Gómez Font.

Font manifestó que "cuando muere una lengua, se muere un concepto de la vida, se muere una forma de entender la realidad".


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374765
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América