La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) lamentó ayer que el presidente boliviano, Evo Morales, y la oposición autonómica no hayan firmado un acuerdo final para solucionar la crisis política en el país, si bien destacó que se haya producido un acercamiento de posturas "impensado dos meses atrás".
El representante de UNASUR en el diálogo boliviano, el ex canciller de Chile, Juan Gabriel Valdés, se pronunció ayer en este sentido antes de retornar a su país luego de "acompañar" las conversaciones que se celebraron durante veinte días.
Valdés representó al bloque de UNASUR para el seguimiento del diálogo junto a delegados de la Organización de Estados Americanos (OEA), las Naciones Unidas (ONU), la Unión Europea (UE) y de las iglesias católica, evangélica y metodista bolivianas.
"Nosotros lamentamos eso sin duda, hubiéramos preferido que se produjera un acuerdo", dijo Valdés en una rueda de prensa en la que, no obstante, aseguró que el diálogo producido no puede ser visto como un "fracaso", sino como un "avance importante".
Morales y los prefectos (gobernadores) opositores dieron el domingo por concluido su diálogo sin firmar un convenio definitivo sobre las autonomías regionales, la aprobación del proyecto de nueva Carta Magna y el reparto de los ingresos petroleros.
Valdés destacó que, pese a que no se firmó ningún documento, el Gobierno esté dispuesto a recoger los avances de las comisiones temáticas sobre temas autonómicos para incorporarlos en el proyecto de nueva Constitución que debe ser sometido a un referendo.
Sostuvo que muchos actores de la negociación creen que "con 24 horas" más de trabajo se pudieron haber alcanzado "resultados aún mejores" y llegar a un punto final.