El Gobierno de Estados Unidos obtuvo una concesión perpetua que comenzó el 23 de febrero de 1903, otorgada por Tomás Estrada Palma, primer presidente de la República de Cuba.
En la actualidad, la base Gitmo en Guantánamo es la única base estadounidense en operación en un país socialista.
Desde la llegada al poder de Fidel Castro, solamente ha cobrado una renta del alquiler.