Miles de estudiantes de educación superior marcharon por las calles de la capital chilena en rechazo a los cambios en el sistema de gratuidad en la educación universitaria, propuesto para 2016 por el gobierno de Michelle Bachelet.
Cerca del mediodía, los jóvenes convocados por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) se reunieron en la Plaza Italia, a unas ocho manzanas del Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo, para desplazarse por la Alameda, principal avenida de Santiago, bajo la consigna "gratuidad sin transformar no es avanzar".

"Hemos demandado todo el año una reforma transformadora y solo recibimos más vouchers y becas", dijo a los periodistas la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), Valentina Saavedra, quien además emplazó al Gobierno a realizar transformaciones "estructurales" al sistema de educación superior.
El pasado 21 de mayo, Bachelet anunció la presentación de un nuevo proyecto de ley sobre la financiación para otorgar gratuidad al 70% de los estudiantes más vulnerables de Chile.

Sin embargo, debido a la desaceleración económica y la serie de catástrofes naturales que ha experimentado el país, el Ejecutivo decidió reducir el cupo de los beneficiados y cambiar los criterios de acceso a la gratuidad para las universidades, cambios que generaron rechazo por parte de los estudiantes.
Según lo señalado por los dirigentes de la Confech, esta puede ser la última movilización de 2015, que estuvo marcado por el anuncio de gratuidad en la educación universitaria para el próximo año y cuya financiación se está discutiendo en el Congreso.
Si bien la marcha, que reunió a cerca de 60,000 estudiantes, se realizó de manera pacífica, se registraron algunos disturbios aislados por parte de un grupo de encapuchados, que fueron dispersados por un carro lanzagua de Carabineros.
Esta movilización coincidió con el final de las negociaciones entre estudiantes y el Ministerio de Educación por la reforma educacional.
Esta protesta se suma a las manifestaciones que los estudiantes universitarios mantuvieron al inicio del año y a la huelga de profesores que se extendió por 57 días y que paralizó a cerca de 2,500 colegios del sistema público.
Proyecto de gratuidad no tiene un cambio sustantivo en la educación
Nicolás Fernández, presidente de los estudiantes de la Universidad Diego Portales, declaró que “hoy la gratuidad no viene a hacer una transformación, sino que necesitamos más democracia y un marco regulatorio claro, no la incertidumbre que tenemos”.
Según lo anticipado por el Gobierno chileno, accederán a la gratuidad quienes tengan un ingreso individual promedio en su núcleo familiar de 160 mil pesos, unos 230 dólares, y que terminen su carrera en el plazo estipulado por el plantel en el que estudian.
Javiera Reyes, vicepresidenta de los alumnos de la Universidad de Chile, y algunos compañeros trazaron una pista de carreras en la principal avenida de Santiago y vestidos como atletas corrieron 100 metros llanos para simular su rechazo al límite a la gratuidad medido por los años de duración de la carrera que siguen.
“Los estudiantes no somos atletas, el derecho a la gratuidad no puede ser una carrera contra el tiempo”, dijo Reyes.