Fuentes militares indicaron a Agencia Brasil que 1,200 efectivos militares han ocupado posiciones en puntos estratégicos de las rutas de acceso al Aeropuerto Internacional Antonio Carlos Jobim y en el entorno de los hoteles donde se hospedarán las comitivas de los gobiernos que participarán en la reunión en Rio de Janeiro.
Agregaron que los demás agentes, entre policías y militares, realizarán acciones de inteligencia.
El gobierno brasileño ha informado de que además del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, anfitrión del evento, los gobernantes de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Guayana, México, Perú, República Dominicana y Uruguay confirmaron su asistencia.
Las otras ocho naciones que completan el grupo de Río (Ecuador, Panamá, Paraguay, Perú, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua) estarán representadas por ministro y funcionarios de alto nivel.
El presidente de Costa Rica, Abel Pacheco, dijo ayer en Rio de Janeiro que llegó a la XVIII Cumbre del Grupo de Rio con "vergüenza" y "dolor" por el escándalo que le ha costado la secretaría general de la OEA a su antecesor, Miguel Angel Rodríguez.
"De haber sabido lo que sucedería después, jamás habría apoyado su candidatura", agregó Pachecho.
En tanto, el presidente peruano, Alejandro Toledo, llegó con propuestas concretas para su iniciativa de crear mecanismos financieros innovadores, anunció su Secretaría de prensa.
Por su parte el presidente, Ricardo Lagos viajó a Brasil, con la mirada puesta sobre la "lentitud" de la recuperación de Haití.
Chile fue el primer país latinoamericano que envió un contingente militar a la nación caribeña, en marzo pasado, para colaborar en el restablecimiento de la paz .
Los cancilleres del Grupo de Rio discutieron ayer una exhortación para completar el contingente de 8,000 hombres inicialmente requerido para ayudar en la pacificación de Haití y dar un espaldarazo al sistema democrático en Ecuador.
El contingente actual en Haití suma 3,600 hombres, menos de la mitad de lo prometido cuando se asignó a Brasil la responsabilidad de conducirlo.
El presidente venezolano Hugo Chávez fue el primero en llegar a Rio de Janeiro y de inmediato, inició una cadena de reuniones con autoridades locales y personalidades brasileñas.