La potente explosión de un camión en la capital de Somalia mató a por lo menos 231 personas y dejó a más 275 personas heridas, informó un senador ayer domingo. Es el atentado más mortífero en la nación del Cuerno de África y se prevé que el número de muertes aumente.
Abshir Abdi Ahmed citó a doctores en los saturados hospitales que visitó en Mogadiscio un día después de que un camión repleto de explosivos se dirigiera a una calle llena de gente cerca de los principales ministerios del Gobierno, incluido el de Asuntos Exteriores. Muchos de los cuerpos en las morgues aún no son identificados, dijo.

El Gobierno de Somalia culpa al grupo Al Shabab, vinculado a Al Qaeda, por el atentado en Mogadiscio, al que consideró un "desastre nacional". Sin embargo, Al Shabab, que suele efectuar atentados en áreas destacadas de la capital, permanece en silencio.
A principios de este año, Al Shabab prometió continuar con los ataques, luego de que el gobierno del presidente Donald Trump y el mandatario de Somalia anunciaran nuevos operativos militares en contra del grupo.
Los médicos luchaban el domingo por tratar de salvar a cientos de víctimas gravemente heridas, muchas con quemaduras que las han dejado irreconocibles. "Esto es realmente horrendo, nunca habíamos visto algo así", indicó el médico Mohamed Yusuf, director del hospital Medina.
Estados Unidos condena explosión
Estados Unidos condenó la explosión y dijo que “esos ataques tan cobardes fortalecen el compromiso de Estados Unidos para ayudar a nuestros socios en Somalia y de la Unión Africana a combatir la amenaza del terrorismo”.
La explosión ocurrió dos días después de que el director del Mando Africano de los Estados Unidos se reuniera con el presidente de Somalia, y de la renuncia del ministro de defensa y del jefe del ejército por razones que no se han dado a conocer.
Las sirenas de ambulancias se escuchaban por toda la ciudad un día después de la explosión y las familias desoladas deambulaban entre los escombros de edificios en busca de parientes desaparecidos.
Cabe mencionar, que la ciudad de Mogadiscio está acostumbrada a explosiones letales de Al Shabab, sin embargo, no había presenciado una como esta que ha dejado al menos 231 muertos.
Luto
El presidente Mohamed Abdullahi Mohamed declaró tres días de luto.
Miles de personas respondieron a una petición desesperada de los hospitales a la población para donar sangre.
Rescatistas buscaban a sobrevivientes atrapados bajo los escombros del hotel Safari.