Las fuerzas de seguridad iraquíes detuvieron a 51 sospechosos tras el atentado en la ciudad sagrada chiíta de Nayaf y se encontró un nexo entre ese ataque y el realizado casi simultáneamente en Kerbala, indicó el gobernador Adnan al Zorfi.
El gobernado de Kerbala afirmó que el ataque contra su ciudad, que mató a 14 personas y dejó heridas a 57, estaba claramente vinculado al ataque en Nayaf.
El gobernador acusó de los atentados a fundamentalistas islámicos y a partidarios del ex presidente iraquí Sadam Hussein, preso tras la invasión liderada por Estados Unidos el año pasado.