El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, dijo ayer que no permitirá que un "carnaval de declaraciones" de funcionarios y altos militares desvíen el objetivo gubernamental de combatir a los grupos armados de izquierda y derecha.
Uribe hizo la advertencia en el marco de una polémica entre su ministra de Defensa, Martha Lucía Ramírez, y el jefe de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), el general Héctor Velasco, quien cuestionó la cesión por España de varios aviones de combate que él considera obsoletos.
España anunció el viernes que cederá a Colombia ocho aviones Mirage F-1 -retirados del servicio en 2002- y otros equipos para la lucha contra los grupos armados colombianos y Velasco dijo que esos aparatos son "mucho más viejos" que los aviones de que dispone actualmente la FAC para combatir a los rebeldes y paramilitares de extrema derecha.
"Nadie debe pensar" que permanecerá como presidente si el presidente George W. Bush ordena una intervención militar en Irak, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer. "Eso dejará a Sadam Hussein al timón para que más adelante pueda rearmarse", indicó. "Esa no es una opción", agregó.